Se consume comúnmente en muchas partes del mundo, pero muy especialmente en Europa y América del Sur.
Es esencial mencionar que la semilla del cardo es una parte fundamental de la planta, ya que es la estructura reproductiva encargada de ofrecer origen a novedosas plantas. Además de esto , las semillas de ciertas especies de cardo son comibles y se usan en la preparación de distintos platos y bebidas en distintas culturas.
Hemos cultivado cardo
Hemos traído ciertas plantas pequeñas a nuestro jardín en el verano. Es recomendable llevarlo a cabo en el mes de julio o agosto pues en caso contrario no hay suficiente tiempo a fin de que la planta se desarrolle apropiadamente. Hacia mediados de noviembre se cubren con costales, predominantemente de papel, que cubren los tallos. Esto impide que la planta se congele y provoca que las hojas sean blancas y no amargas. En ciertos sitios se prosigue usando la vieja y afanosa técnica de contemplar los cardos con tierra en vez de sacos.
El cardo es un alimento correcto para diabéticos y por norma general para esas personas que tienen poca tolerancia al almidón. Estimula la función hepática y la digestión. Y su contenido en fibra nos asiste a supervisar el estreñimiento y el colesterol.
Elementos para cardo riojano
Los próximos elementos están calculados para 4 personas.
- 400 g de cardo cocido
- 3 dientes de ajo
- 1 puñado de almendras.
- 50 gramos de almendras. Estos han de estar crudos y picados
- 50 g de mantequilla
- 1 cebolla mediana
- 1 cucharada grande de harina
- 250 ml de leche
- Sal al gusto
Elementos para realizar cardo navarro
- 800 gramos de cardo fresco o 1 botella de cardo
- 200 gramos de jamón ibérico en dados Serrano
- 1 cucharada de harina
- 1 ajo
- 1 cebolla tierna
- Sal
- Pimienta
- 500 ml Caldo de pollo, caldo de carne o caldo de verduras
- Aceite de oliva
1.- Empezamos cocinando el ajo y el cebollino a lo largo de unos 20 minutos, hasta el momento en que se mezclen bien.
Preparación
Por una parte, elaborar una salsa de tomate, para lo que se pica finamente una cebolla y se saltea en una cazuela. En el momento en que esté blanda y antes que comience a dorarse, agregamos el tomate triturado, una migaja de sal y una cucharada chica de azúcar, y dejamos achicar hasta el momento en que la salsa espese. Si se quiere, se puede machacar para llevarlo a cabo mucho más fino.
Rehogar los pimientos poco a poco en aceite de oliva, con una migaja de sal y algo de ajo entero, a lo largo de 30-45 min. en dependencia de lo bien que estén. Quitaremos la piel del relleno, lo vamos a cortar en rodajas de 2 o 3 cm de espesor y las freiremos con un chorrito de aceite hasta el momento en que estén doradas.







