Cómo sacar las semillas de los cardos

El cultivo del cardo en la provincia de Huesca se ha achicado a la mínima expresión, un nuevo atentado contra la civilización gastronómica local. A dios gracias, la Huerta Barbereta de Huesca prosigue sin reblaciones y sostiene el bien común cerca de esta verdura de invierno.

Las causas de esta erosión genética se las debemos a los mercados modernos, donde los alimentos se valoran por el margen de beneficio económico que aportan. Ya que una sociedad que dicen actualizada, evolucionada y concienciada debería comenzar a tomar medidas para terminar a la crisis del gusto que se vive en el planeta azul. Asistimos a una distancia entre el hombre y la naturaleza tan enorme que las secuelas van a ser catastróficas para los dos.

De qué manera cultivar cardo mariano

El cardo mariano (Silybum marianum (L.) Gaertn., 1791) es una clase herbácea de un par de años correspondiente a la familia Asteraceae. Es una planta muy popularizada por toda la cuenca mediterránea, muy rústica y muy vieja, apreciada tanto por sus características buenas como planta ornamental para ser cultivada como planta hortícola. En esta ficha observaremos de qué forma cultivar el cardo mariano y las cautelas técnicas y agronómicas mucho más correctas. Es una planta de raíz pivotante y parte aérea caracterizada por una altura media de 1,5 metros, con un tallo verde, erecto, ramificado, cubierto por enormes hojas lobuladas con márgenes dentados y espinosos. Las hojas se distinguen por las nervaduras blancas que, según viejas leyendas, serían las gotas de leche de la Virgen que cayeron mientras que amamantaba al Niño Jesús.

Las flores son túbulos rosados, morados o morados, con pequeñas semillas (aquenios) negras, lisas y llanas; Las flores están en el centro de un involucro compuesto por varias escamas foliares y se muestran en el mes de julio. Para empezar el cultivo de esta planta es requisito juntar las semillas que se hayan formado a fines de verano, sacudiendo las cabezas de las flores y manteniéndolas a la sombra y bien ventiladas para sembrarlas en la primavera siguiente (marzo-abril). Para la propagación, las semillas han de ser germinadas en semilleros que contengan un sustrato conformado por 1/3 de tierra de textura media, 1/3 de arena y 1/3 de turba; tras la siembra, cubra con una cubierta delgada de precisamente medio centímetro y riegue lo bastante para sostener la tierra húmeda. El trasplante debe hacerse a fines de mayo. El cultivo se puede efectuar en puntos irregulares o en ristras, sosteniendo una distancia entre ristras de 60-70 cm y una consistencia de 8, máximo, diez plantas por metro cuadrado. Para el sitio de cultivo hay que escoger una región muy radiante a fin de que la radiación del sol deje la mejor síntesis de sus principios activos. El suelo debe tener un pH neutro o tenuemente alcalino y preferentemente bien dotado de materia orgánica y libre de estancamiento. En campo abierto, la planta medra y se lleva a cabo con el suministro natural de agua, con lo que es bien difícil de regar en verano. Si se cultiva en estado natural en macetas (en recipientes enormes), es requisito añadir agua cada 2 o tres semanas, en dependencia de la rigidez del sustrato (rotación mucho más angosta para suelos mucho más areniscos). Además de esto, las apps de fertilizantes en campos libres tienen que ponerse un límite a la materia orgánica que se distribuirá antes de la siembra. No dé nitratos, pero rote esta planta tras las legumbres.

Para la recolección y empleo de la planta, tenga presente que es comible en cada una de sus piezas. Las hojas se recogen entre mayo y junio, al tiempo que las semillas entre julio y agosto; Estos últimos se ponen entonces a secar en un espacio sombreado y ventilado. Las hojas y semillas secas tienen que guardarse en bolsas de papel o frascos de vidrio en un espacio obscuro y seco. Las hojas mucho más agradables se tienen la posibilidad de comer crudas, en ensaladas, al tiempo que las secas se usan para elaborar infusiones y decocciones depurativas en el caso de intoxicación hepática, cirrosis y otras anomalías de la salud hepáticas crónicas enlazadas al abuso del alcohol. El cardo mariano es una planta muy fuerte a los agentes parasitarios siempre y cuando no se empleen herbicidas y fertilizantes sintéticos y que no se cultive en suelos mal drenados y con riego inapropiado.

Lo que has de saber sobre el cardo mariano

  • Puede sobrepasar el metro y es muy espinoso, con lo que hay que manipularlo de forma cuidadosa.
  • Su nombre mariano procede de una historia de historia legendaria medieval, según la que la Virgen María lo usó para contemplar a Jesús y ocultarlo de los soldados de Herodes.
  • Medra espontáneamente en entornos cálidos y asimismo se cultiva con objetivos comerciales.
  • Sus hojas son de un blanco lechoso refulgente y sus flores son de un vistoso púrpura.
  • En el siglo I, el médico heleno Dioscórides la describió en su popular tratado De Materia Medica, el mucho más influyente en Occidente hasta el Renacimiento.
  • Se ha usado a lo largo de —cuando menos— 2 milenios como tónico para el hígado, los riñones y la vesícula biliar.
  • Asimismo se utiliza para bajar el colesterol y como antídoto para el régimen del cáncer y el SIDA.
  • Fué objeto de distintos estudios por sus poderosos características antioxidantes y antiinflamatorias.
  • Su primordial ingrediente activo es la silimarina, un conjunto de flavonoides populares por su aptitud para resguardar el hígado.
  • Cada una de sus piezas son comibles y la primordial fuente de silimarina son las semillas.
  • Sus usos hepáticos tienen dentro el régimen de la inflamación crónica del hígado, la cirrosis y las intoxicaciones.

Esta planta prospera en suelos ricos y pobres, a pleno sol o sombra rápida. Es una clase condescendiente a la sequía.

Usos históricos

Las semillas del cardo mariano se han usado desde hace tiempo con distintos objetivos medicinales, incluyendo la «desintoxicación» del hígado.

La mayor parte de los estudios se realizaron con un extracto de semilla de cardo mariano que tiene dentro una mezcla de compuestos famosa como silimarina. Se vió que estos extractos tienen la capacidad de resguardar el hígado y regenerarlo y que se usan como coadyuvante en el régimen de intoxicaciones por toxinas o alcohol. Asimismo se demostró que asisten a achicar los gases y la flatulencia en el tracto digestivo.

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