Las calas o nenúfares son plantas herbáceas y perennes que no es conveniente podar si están sanas o en intérvalo de tiempo vegetativo. Exactamente la misma otras plantas perennes, la cala solo debe alterar sus hojas en el momento en que algo salió mal con el precaución. Aquí te contamos cuándo y de qué forma podar un laurel en el hogar.
–¿Se podan las calas? Si están en su temporada de desarrollo, podar un nenúfar sería un horrible fallo, puesto que las plantas utilizan cada tallo para efectuar la fotosíntesis y sostenerse saludables. Si cortamos esta clase de plantas en el periodo antes de la floración, lo que estaríamos realizando sería hurtarles la energía para florecer. Es por ello que, en un inicio, las calas no necesitan poda. –¿Cuándo es buena la poda de laurel? La salvedad a la regla previo aparece en el momento en que se ha cometido un pequeño fallo en el precaución de la cala y como resultado se consiguen hojas con máculas, hojas amarillas o partes secas de hojas o flores (marchitamiento). –¿De qué manera podar un laurel? En el caso de hojas o flores dañadas o mustias, proceda de la próxima forma: #Limpie una herramienta tajante afilada (cuchillo o tijera) con alcohol y use guantes de jardinería. #Corte las hojas dañadas lo mucho más cerca viable del tallo. #Si el tallo asimismo está dañado, no lo corte en el medio, pode lo mucho más cerca viable del sustrato. #Quita las hojas que hayas podado de tus calas y cualquier otra planta. Así mismo, si son portadores de hongos patógenos, estos no van a poder extenderse por tus cultivos. Hechos: si tiene su planta de cala en el interior, tenga bastante precaución al podar. Jura no dejar restos de la planta en el suelo o al alcance de los pequeños o mascotas, en tanto que esta planta es muy tóxica para los mucho más pequeños de la vivienda. –¿Se tienen la posibilidad de podar los esquejes de cala? La cala no se reproduce por esquejes de tallos u hojas, podar el papel de una cala no dejará que esta eche raíces en el agua ni en el sustrato. La opción mejor para multiplicar estas plantas es aguardar a que germinen los brotes y extraerlos podando un trozo de rizoma para lograr dividirlo en una exclusiva maceta. Otra alternativa es plantar bulbos de cala de forma directa.
Bulbos de verano: cala o nenúfar (zantedeschia)
Si tienes la fortuna de tener una pequeña piscina en el jardín o patio, puedes cultivar lis o alcatraces. Impide el exceso de humedad que hace la aparición de hongos y hace pudriciones en el tallo primordial, afectando a toda la planta y logrando terminar con ella en escaso tiempo. Con esta materia orgánica lograremos ofrecerle un agregado de suavidad, aireación y mayor fertilidad, perfecto para la urgencia de la plántula desde el rizoma y el avance inicial. Corresponde asimismo que preserven la humedad a lo largo de toda la etapa de su desarrollo.
Las calas mezclan con cualquier decoración, pero la artesanía y la etnia son su pasión, un guiño a sus orígenes africanos. Lynn Coulter es autora, trabajadora sin dependencia y oradora con mucho más de 22 años de experiencia redactando acerca de jardinería y otros temas. Asimismo escribió sobre jardinería y herramientas y tecnología de jardinería mientras que se desempeñaba como editor colaborador de Delta Sky y US Magazine. Por consiguiente, siempre y en todo momento debemos sostener escenarios de humedad permanentes, si bien siempre y en todo momento sin crecidas de agua.
De qué forma cultivar lis
Las calas, o lis del Nilo, son un género de plantas (Zantedeschia Spreng. 1826) de la familia Araceae, originarias de África. El género Zantedeschia incluye siete especies con raíces rizomatosas, de sobra de 1 m de altura, de las que la planta ornamental mucho más cultivada es Zantedeschia aethiopica (o Richardia africana). Esta cala es una clase perenne con hojas siempre y en todo momento verdes o caducas, provistas de un enorme rizoma oblongo, hojas basales anchamente sagitadas, con pecíolos largos, inflorescencias vernales, solitarias, blancas, compuestas de una extendida espata con apariencia de embudo, y un espádice erecto blanquecino, flores monoicas. Entre el resto especies cultivadas comentamos la Zantedeschia elliottiana, originaria del nordeste de África, de flores amarillas, la Zantedeschia nelsonii de flores amarillo azufre con una mácula morada, la Zantedeschia rehmannii de flores blancas teñidas de rosa.
En todo caso, el tono de la espata cambia según la pluralidad, con lo que vamos a tener especies con flores blancas, amarillas o verdosas y, en ciertas variedades híbridas, asimismo amarillas, anaranjadas e inclusive moradas oscuras. En esta ficha observaremos de qué forma cultivar el sendero siguiendo las cautelas agronómicas mucho más correctas. Para el cultivo en la calle es requisito escoger situaciones lumínicas pero preferentemente protegidas de la luz del sol directa. En consecuencia, son plantas geniales para poner en macizos de flores, bajo árboles con follaje angosto o en áreas donde, no obstante, los fotones del sol no apalean todo el día. Para el suelo, más allá de que la clase Zantedeschia tiene una aceptable adaptación a múltiples géneros de sustrato, es preferible escoger suelos bien dotados de substancias orgánicas que por supuesto tienen la posibilidad de ser introducidas antes en la planta, probablemente escogiendo estiércol maduro o humus de lombriz. En la cría en macetas, el sustrato se edifica mezclando un 30% de arena silícea, un 40% de tierra para las plantas de flores y el resto turba. En el fondo del jarrón es conveniente poner una cubierta de grava gruesa o arcilla expandida de unos centímetros de espesor para hacer más simple el drenaje del exceso de agua. El periodo de siembra de caminos es a inicios de primavera. En este periodo, en verdad, es simple localizar alcatraces ahora en flor o rizomas para plantar en el mercado. La cala es una planta que se puede reproducir por semilla, pero acostumbra multiplicarse trasplantando los rizomas.
Abril es el mes correcto para plantar calas en el jardín, trasplantar o plantar rizomas. Para plantar rizomas de cala es requisito sepultarlos a una hondura de unos 7 – 8 cm. Por supuesto la distancia entre las plantas o el tamaño de la maceta es dependiente de la pluralidad que se cultive. Para los lis pequeños, esto es, que no superen los 40 cm de altura, es bastante una maceta con un diámetro de 20-25 cm. Para calas de 50-60 cm de altura es conveniente usar un vado de por lo menos 30-35 cm de diámetro. Si quiere plantar lis en el jardín para conformar arbustos con flores, deje 35-40 cm entre rizomas. Tras plantar los rizomas de Calla, es requisito regar el suelo y sostenerlo húmedo hasta el momento en que aparezcan los primeros brotes. La necesidad de riego debe dejar que el sustrato, tanto en el jardín como en macetas, continúe siempre y en todo momento húmedo pero sin sobrepasarse. Los riegos tienen que efectuarse desde la reanudación vegetativa hasta el desenlace de la floración. En el momento en que las flores y las hojas de las calas comienzan a amarillear y mustiarse en verano, es requisito ir reduciendo el riego gradualmente hasta suspenderlo completamente a lo largo del intérvalo de tiempo de reposo vegetativo. Para abonar se comporta diferente si la Cala se cultiva en macetas o en el suelo. En el cultivo de macetas es requisito seleccionar, más que nada por causas prácticas, un abono líquido para plantas de flor diluido con el agua de riego; en suelo terminado es requisito proveer una aceptable fertilización orgánica (estiércol, humus de lombriz u otra substancia orgánica bien humectada) antes de la reanudación vegetativa mezclando la substancia orgánica en las primeras capas de suelo y cubriendo todo. Al final las adversidades o patologías de la gruta. Afirmemos de entrada que estas plantas por norma general son bastante resistentes a las adversidades ahora los asaltos de parásitos animales. No obstante, se temen que las raíces se pudran por el agua atascada, especialmente si se cultivan en macetas y el platillo tiende a llenarse de agua.
¿Cuándo se tienen la posibilidad de trasplantar las calas?
El invierno es una estación perfecto para trasplantar puesto que muchas de nuestras plantas están en recesión vegetativa, lo que provoca que esta labor les resulte menos traumática.
Las calas precisan mucha humedad, más que nada para florecer. Pero eso no significa un exceso de agua. Si deseas plantar los bulbos de esta flor, tienes que llevarlo a cabo en un sustrato bien aireado y abonado con abono orgánico y con buen drenaje a fin de que el bulbo no se encharque.







