Fuente: plantcaretoday
El riego se encuentra dentro de las acciones mucho más esenciales, por el hecho de que tenemos la posibilidad de dañarlo dificultosamente si no entendemos cuándo donarlo. Los lis de cala verdaderamente precisan mucha humedad, con lo que si quiere plantarlos en el suelo, les va a ir realmente bien en áreas ricas y húmedas.
Multiplicación in-vitro de calas de colores
El procedimiento de reproducción con la técnica de micropropagación (in-vitro) de las calas empieza con el aislamiento de los brotes de desarrollo de ciertos bulbos. Estos cogollos se esterilizan y se ponen en recipientes de cristal que poseen un «sustrato» inerte de agar mucho más nutrientes, hormonas, reguladores de desarrollo… al fin y al cabo, un «medio nutritivo» conveniente para su avance. Esta etapa de cultivo se efectúa en laboratorio y en condiciones asépticas.
En una primera etapa, se usan medios para inducir a estos brotes a germinar y hacer nuevos brotes. En una segunda etapa y tras haber cortado los brotes, se emplea otro sustrato con los elementos precisos para inducir a los propios brotes, una vez plantados sobre él… a producir raíces.
¿De qué manera sostener las calas en macetas?
Los lis de cala son una planta de interior muy habitual. Si bien son simples de sostener, necesitan cuidados destacables a lo largo del invierno. Estos son ciertos avisos para sostener sus alcatraces en macetas a lo largo de todo el año.
En invierno las calas precisan menos agua y unicamente se debe regar una vez por semana. Asimismo han de estar en un espacio mucho más fresco, como un patio o balcón.
Las calas son una de esas flores que se conoce que no pasan inadvertidas.
Tanto por su forma esbelta como por la facilidad o distinción que emiten, son personajes principales comunes en ramos de novia y otras creaciones florales.
Cala amarilla
La característica mucho más visible de esta planta son sus brácteas, en un caso así de color amarillo profundo. En el vídeo podemos consultar fotografías de esta planta de cala amarilla en temporada de floración. Les recordamos que las flores de todas y cada una de las calas, sin distinción de pluralidad o clase, son enanas, pequeñísimas y que solamente somos capaces de ver.
Lo mismo pasa con los insectos polinizadores: como siempre y en todo momento mencionamos que «la naturaleza es sabia», para llamar la atención de estos polinizadores y atraerlos hacia las flores que los cubren, Doña Naturaleza creó una bráctea u hoja cambiada llamada «espata». Este, con sus colores y asimismo el blanco, provoca que los insectos polinizadores se sientan atraídos y resuelvan posarse allí, cerrando de este modo el período de polinización, consiguiendo de esta manera los frutos.







