Cómo se limpian los canónigos

Es importante recordar que las hojas de los canónigos son muy delicadas, por lo que es importante manejarlas con cuidado para evitar magulladuras o daños en las hojas. Además, asegúrate de lavar bien las hojas antes de consumirlas para eliminar cualquier impureza o bacteria que puedan contener.

Pasos para limpiar los canónigos

A continuación, te presento algunos pasos para limpiar la planta y sus hojas antes de consumirlas

  1. Primero, separa las hojas de los tallos y desecha los tallos duros o amarillentos.
  2. En un recipiente grande, agrega agua fría y sumerge las hojas de los canónigos. Si las hojas están muy sucias, agrega unas gotas de vinagre blanco al agua.
  3. Remueve las hojas con cuidado para aflojar cualquier suciedad o impureza.
  4. Escurre el agua y las hojas, y enjuaga bajo agua fría para eliminar cualquier resto de suciedad o impureza.
  5. Coloca las hojas en una centrifugadora de ensaladas o envuelve las hojas en una toalla de papel y sécalas suavemente.
  6. Si no planeas consumir los canónigos de inmediato, envuelve las hojas en papel de cocina o una bolsa de plástico y guárdalas en el refrigerador.

Te muestro un video para entender mejos la planta de los canónigos


Ensalada de cordero con aguacate y champiñones

Tras leer el libro Sonrisas de mujer de Nicolas Barreau sobre una muchacha que dirige un lugar de comidas en París y que prepara la receta de gâteau au chocolat que hace aparición en el final del libro. Aún tenía ganas de evaluar el resto de recetas ricas que vas conociendo mientras que lees, en especial las francesas; Para esta ocasión, escogí el entrante del Menu d’Amour de Aurélie, una ensalada de lechuga con aguacate, champiñones y avellanas.

Esta ensalada de cordero es muy completa y se puede ser útil con perfección como plato único para el almuerzo o la cena, o si lo quieres como temtempié para comunicar antes de los platos primordiales.

De qué manera elaborar la ensalada

  1. Primero lava y seca bien la ensalada de cordero. Colócalas en una ensaladera.
  2. Ahora, lava y corta los rábanos en rodajas finísimas. Añadir a la fuente con cánones. Ponga encima las puntas de los espárragos bien escurridas.
  3. En el último instante, prepara el aderezo. Para esto, desmenuza el maíz en un mortero y espolvoréalo sobre la ensalada.
  4. Condimentar con sal, aceite de oliva y vinagre al gusto.

Esta receta está concebida para un desayuno diferente al que acostumbramos a comer de manera frecuente. Si bien asimismo es idóneo para un temtempié o una comida rápida.

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