Las hojas de los canónigos son bastante delicadas y tienden a marchitarse rápidamente una vez que se cosechan, por lo que es recomendable consumirlas lo antes posible después de comprarlas o cosecharlas. En general, las hojas de los canónigos suelen durar de 2 a 3 días en el refrigerador antes de comenzar a marchitarse o ponerse blandas.
Para prolongar su vida útil, ház esto
- Separa las hojas de los tallos y desecha los tallos duros o amarillentos.
- Lava y seca las hojas siguiendo los pasos que te mencioné anteriormente.
- Envuelve las hojas de los canónigos en papel de cocina o en una toalla de papel húmeda.
- Coloca las hojas en una bolsa de plástico o en un recipiente hermético.
- Almacena en el refrigerador hasta por 2-3 días.
Es importante recordar que, aunque los canónigos puedan durar algunos días en el refrigerador, es recomendable consumirlos lo antes posible para aprovechar al máximo sus nutrientes y sabor fresco.
Lo idóneo como les comentaba es guardarlos en recipientes de cristal pero asimismo se puede llevar a cabo en de plástico, si bien el resultado no va a ser exactamente el mismo y tampoco la manera de llevarlo a cabo.
Se puede almacenar en tupper de plástico pero se debe tener otra precaución. Por servirnos de un ejemplo, si elaboramos ensaladas para tomar de lunes a viernes, debemos añadir las proteínas (carne, pescado, huevo…) para el primer día de la semana, martes y miércoles y el miércoles agregamos la del tupper de jueves y viernes. . Si emplea estos recipientes de plástico, asimismo debe reservar el aderezo para añadir cada día.
¿Cuánto duran?
Los cánones desgraciadamente no duran bastante, aquí abajo les dejo un video de esto
La canónigo, Valerianella locusta, es asimismo famosa como lechuga de campo o yerba de los cánones Es una planta de forma anual que forma parte a la familia botánica Valerianaceae y medra de manera silvestre en las ubicaciones frías de Europa. Logramos hallar 2 variedades de canónigos: con el papel mucho más angosta o con la mucho más ancha.
Las hojas de canónigo tienen un gusto interesante y se acostumbran a emplear en recetas frías o calientes como ensaladas.







