La rúcula (Eruca sativa Mill.) es famosa desde la antigüedad por sus múltiples características curativas y estimulantes: depurativas, diuréticas, afrodisíacas y tónicas. Se distingue de otras hortalizas de hoja por su mayor contenido en fibra, hierro y vitamina C.
Las hojas tienen un gusto picante y amargo y se comen crudas en ensaladas o cocidas, al tiempo que se usan en la decoración de vasijas. Las flores son muy sensacionales con apariencia de cruz, con pétalos blancos con ciertas vetas verdes o moradas, y tienen un increíble aroma. Se usan para decoración o aderezos. Las hojas mucho más viejas son mucho más picantes y se tienen la posibilidad de integrar en salsas, sopas y como aderezo para pizza.
¿Planta de rúcula?
Varias personas nos preguntan cuándo plantar rúcula. La contestación es que de todos modos jamás es requisito trasplantarla, sino se planta donde va a estar nuestra planta. Por consiguiente, no es requisito llevar a cabo un semillero, y nuestra forma de la planta se amolda bien al suelo en el momento de plantar, aparte de frágil para un viable trasplante.
En el momento en que tenga un tamaño mediano, que puede rondar los 30 o 40 días, ahora puedes comenzar a agarrar sus hojas para comer. Eso es pues pertence a los llamados cultivos veloces, esto es, los que medran en unas semanas.
De qué forma juntar la rúcula
La recolección de la rúcula se puede realizar a mano en el momento en que la cultivamos en nuestro huerto urbano, o mecanizada en el momento en que se cultiva industrialmente. Estas compañías mecanizan todo el desarrollo de manera industrial para elaborar ensaladas envasadas.
Siguiendo con la recolección profesional de la rúcula, se habitúa juntar sus hojas antes que se desarrolle el tallo de la flor, pues tienen un mejor gusto. La meta es usar solo las hojas mucho más jóvenes y para esto se efectúan pasadas periódicas, utilizando cada instante de su brotación. Los cortes se efectúan a ras de suelo y se efectúan entre 5 y 7 cortes por año por cosecha.







