Cómo se separan los bulbos de dalias

Esta vistosa y atractiva flor originaria de México y Colombia es bien conocida por todos y cada uno de los fanáticos de la jardinería. Se usa tanto para medrar en macetas para ser parte de macizos de flores y borduras de jardines. Por consiguiente, repasemos los métodos de multiplicación de esta fabulosa flor para acrecentar su número en nuestro jardín.

De qué forma cultivar dalias

Las dalias necesitan un suelo fértil, húmedo pero bien drenado y una situación radiante y cuidada. Las variedades de dalia mucho más enormes precisan una estaca. En el otoño, desentierre los tubérculos y pase el invierno en un espacio libre de heladas, como un invernadero o un cobertizo.

Las dalias son simples de cultivar y no se deshacen tratándose de tierra. Para conseguir los más destacados desenlaces, cultive en cualquier suelo fértil, húmedo pero bien drenado, a pleno sol, en un espacio protegido. Si cultiva en macetas, use un abono multiusos sin turba de calidad.

De qué forma dividir los bulbos de los lis

Los lis se reproducen mediante bulbos subterráneos. Conforme las plantas avejentan, se forman nuevos bulbos cerca del bulbo original. Dividir los bulbos le deja expandir su compilación de lis y sostener sus plantas maduras en producción a lo largo de años. Lo destacado es dividir los bulbos de lirio justo después de la floración.

Es buena práctica dividirlos cada tres a cinco años.

Prosigue estos pasos:

De qué manera regar los bulbos

El riego debe efectuarse de distintas formas según la temporada del año. En invierno, hay que eludir el exceso de agua. Algo que cambia radicalmente en los meses de verano, en el momento en que necesitan un mayor horario de riego. No obstante, tienes que eludir regarlas bastante, en tanto que esto puede lograr que los bulbos se pudran. Para esto va a bastar con sostener el sustrato húmedo sin excesos. Asimismo necesitaremos acrecentar el horario de riego a lo largo de la floración. Un instante vegetal en el que la planta tiene una mayor demanda de hidratación para compensar el coste de producir la flor.

Asimismo es esencial entender regarlas. Lo idóneo es llevarlo a cabo cerca de la planta, humectando el sustrato. Deberemos eludir en todo instante remojar el cuello de la planta, la base o las hojas.

PREGUNTAS FRECUENTES

  • ¿Inquietudes? Aquí responderemos las cuestiones mucho más usuales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio