Qué plagas combate el sulfato de cobre

La raza humana ha explotado las características antimicrobianas inherentes del cobre desde los tiempos de la civilización. Antes que se supiese que existían los microorganismos, los ciudadanos del Imperio De roma utilizaban el cobre para prosperar la higiene pública. Se percataron de que el agua transportada por medio de este material era segura para tomar y que los utensilios de cocina asistían a impedir patologías. El cobre como fungicida se encuentra dentro de los elementos tradicionales en agricultura, siendo entre los pocos modelos (adjuntado con el azufre) de origen mineral autorizados en agricultura ecológica. Además de esto, es un nutriente preciso de cara al desarrollo de los cultivos. Estos razonamientos lo transforman en un factor que todas y cada una la gente enlazadas al planeta agrícola deberían comprender mejor, tanto por su apariencia sobre nutrición como por su efecto asegurador de los cultivos. Como micronutriente para las plantas, este mineral es absorbido por las raíces con apariencia de iones. Cu2+, por ejemplo funcionalidades, en la biosíntesis de la clorofila, desarrollo primordial de la vida vegetal. Como producto fitosanitario, el cobre es un factor común empleado desde las primeras formulaciones de sulfato de cobre para resguardar las semillas de trigo en su desarrollo de germinación del ataque de hongos patógenos en el siglo XVIII hasta esta época.

Es un asegurador de contacto, sus apps forman una lámina o película protectora superficial sobre los cultivos que impide el lugar y avance de esporas de hongos y bacterias. El cobre contenido en los tratamientos se disuelve en pequeña medida y los iones Cu2+ son atraídos por contacto por los microorganismos que procuran establecerse en las plantas a lo largo de la etapa de germinación de las esporas. Entonces el Cu2+ sustituye a otros metales imprescindibles para la vida de los patógenos en proporciones infinitesimales, produciéndose su intoxicación y muerte. Como resultado, este mineral no penetra en el tejido vegetal. Su efecto es precautorio, no cura las partes perjudicadas del cultivo y no evita el avance de la patología en el momento en que el hongo se ha predeterminado en la planta. Tiene un extenso rango de actividad (agrede a un óptimo número de hongos distintas) y buena persistencia. (Siendo partículas minerales y no biodegradables en un corto plazo, tienen la posibilidad de mantenerse activas considerablemente más tiempo). Las distintas formulaciones de cobre están recomendadas para tratamientos fungicidas precautorios de: oídio, antracnosis, alternariasis, moniliosis y otros hongos, excluyendo oídio. Los fungicidas derivados del cobre asimismo son bactericidas autorizados para el control de anomalías de la salud bacterianas.

¿De qué manera actúa el sulfato de cobre?

Los fungicidas a partir de cobre actúan en la etapa inicial de los hongos, eludiendo de esta manera la producción de esporas. Es, por consiguiente, un fungicida precautorio, si bien asimismo tiene acción curativa. Su forma de accionar es realmente simple, en tanto que en el momento en que hay presencia de cobre en altas proporciones, ningún hongo es con la capacidad de reproducirse.

Las temperaturas suaves y la alta humedad hacen que aparezcan las setas. Por este motivo, la app de cualquier fungicida a partir de cobre debe empezar a fines de invierno, tal como a lo largo del verano si hay mucha humedad en el ámbito. Se aconseja emplear un pulverizador, automático o manual, en especial calibrado para gotas finas. En la situacion de tener hortalizas que medren en el jardín, es requisito contrastar que cubran tanto la parte de arriba como la inferior de las hojas. La continuidad con la que hay que utilizar esta clase de fungicida es de un par de veces a la semana.

Historia

En 1880 el mildiú velloso de la uva (Plasmopara viticola) llegó a Europa que viene de América. Esta patología ha provocado daños asoladores a todos y cada uno de los viñedos franceses. En aquella temporada los fungicidas a partir de azufre, los únicos usados hasta el momento para el control de anomalías de la salud fúngicas, no eran efectivos.

De manera accidental, pero tras la observación, Millardet apreció que ciertos tocones untados con una mezcla de sulfato de cobre y cal, distinguibles por su tono azulado, no contraían la patología.

Usar

  • 20g Máximo 10g de cobre por cada litro de agua*
  • Directo a planta.
  • App de sulfato de cobre a través de dispersión de gotas finísimas con pulverizador. Debe aplicarse en todos y cada uno de los lados de las hojas, tanto en la parte de arriba como en la inferior.
  • En cultivos en desarrollo se aconseja efectuar 2 apps a baja temperatura y alta humedad.
  • Es conveniente efectuar estas apps en las primeras horas del día en el momento en que la temperatura es baja.

*En todos y cada uno de los sitios que vimos y preguntado aconsejan entre 15/20 gramos de cobre por litro de agua, pero por experiencia de un cliente aconsejamos no utilizar mucho más de 10g/litro

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