La primavera está cerca y en las tiendas Guardes Ladislao de La Espina, Porceyo (Gijón) y Avilés, todo está listo para la huerta, el campo o el jardín. Tener tu jardín necesita de una secuencia de cuidados y procesos para conseguir los desenlaces aguardados. Para esto, es primordial elaborar el lote apropiadamente y con herramientas inmejorables para el trabajo.
Una huerta asturiana es un tipo de huerta tradicional que se cultiva en la región de Asturias, en el norte de España. Es una práctica agrícola que se remonta a la Edad Media y se ha mantenido en la región debido a su clima y suelos fértiles.
Las huertas asturianas se caracterizan por ser pequeñas parcelas de terreno, generalmente de menos de una hectárea, donde se cultivan verduras, hortalizas, frutas y legumbres. Las parcelas se encuentran en terrenos llanos o en laderas suaves, y suelen estar divididas por muros de piedra y cercas de madera.
En las huertas asturianas, se utiliza una técnica de cultivo conocida como «bancales«, que consiste en cultivar las plantas en pequeñas terrazas elevadas separadas por caminos de tierra. Esto permite un mejor drenaje del agua y un mejor acceso a las plantas para su cuidado y recolección.
Entre los cultivos más comunes en las huertas asturianas se incluyen patatas, cebollas, lechugas, tomates, pimientos, calabacines, coles, fresas y frambuesas. Además, se cultivan variedades locales y tradicionales de frutas y hortalizas que se han adaptado al clima y al suelo de la región.
Las huertas asturianas son un ejemplo de agricultura sostenible y respetuosa con el medio ambiente, ya que se utilizan técnicas de cultivo tradicionales y se fomenta la diversidad de cultivos y la conservación de variedades locales. Además, la producción local de alimentos frescos y de temporada ayuda a promover una dieta saludable y la economía local.
Cultivos resistentes a las heladas
Comenzamos con plantas que tienen la posibilidad de aguantar temperaturas de 0 grados e inclusive menos. Tengamos presente que estos son cultivos que se sembraron en otoño, y no cultivos nuevos. O sea esencial señalarlo pues podrían dañarse si son plantas novedosas.
Huerta en primavera
En el mes de abril las temperaturas y las horas de sol incrementan claramente, es la temporada mucho más correcta para trasplantar las plantas de la huerta. Empiezan su etapa de desarrollo y en el momento en que las temperaturas alcanzan su punto máximo, las plantas acaban su etapa de desarrollo para pasar a la etapa de floración. Cada etapa dura entre 1 y 2 meses, en dependencia de qué plantas estemos comentando.
Por poner un ejemplo, en la situacion de los pimientos, puedes trasplantar tus pimientos en el mes de abril, en el mes de mayo-junio vas a ver las flores que formarán los frutos, todo el desarrollo tarda entre 60 y 70 días desde el trasplante . de pimienta Desde ese instante, las plantas dan frutos de manera progresiva, con lo que la cosecha empezaría en el mes de julio y seguiría hasta septiembre.







